Historia de la música árabe

Por el profesor de etnomusicología A.J. Racy*

Bachir Yellès

Obra del pintor argelino Bachir Yellès

La música árabe es un concepto amplio que abarca distintos periodos de la historia, tratados, géneros e instrumentos, así como filosofías relacionadas musicalmente, actitudes y contextos sociales dentro del mundo árabe. Abarca una vasta área geográfica que va desde la cordillera del Atlas y partes del Sahara en África a la región del Golfo Pérsico y las orillas del Río Éufrates.

La unidad de la música árabe es resultado de los antiguos legados musicales que comparte y de la presencia de elementos comunes en las diversas tradiciones. Desde Marruecos hasta Egipto o Iraq, los árabes se identifican con un patrimonio musical multifacético que se originó en la antigüedad pero que se fortaleció y sofisticó durante el apogeo del Imperio islámico entre los siglos VIII y XIII.

A lo largo de la historia, la música árabe ha sufrido transformaciones a consecuencia de cinco procesos principales, algunos puramente intelectuales y culturales y otros, políticos.

Contacto con las culturas asimiladas

El primer proceso se produjo durante los primeros siglos del Islam, con el surgimiento de los centros culturales cosmopolitas en Siria bajo los omeyas (661-750) y en Iraq bajo los abasíes (750-909).

musicos2

 Músicos de Aleppo, siglo XVII

La mezcla étnica que se produjo en esos siglos hizo que la música de Arabia entrara en contacto con las tradiciones musicales de Siria, Mesopotamia, Bizancio y Persia. Este contacto dio como resultado una nueva música árabe. Aunque conservó elementos como el canto de poéticas letras en árabe – la lengua del Corán y la linguafranca del Imperio Islámico – la música adoptó nuevas técnicas de interpretación, nuevos aspectos de entonación y nuevos instrumentos musicales. Culturas como la persa y otras de origen no árabe contribuyeron a esta nueva tendencia.

vino y musica miniatura de maqamat of al hariri cairo 1334

Vino y música. Miniatura de Maqamat de Al-Hariri [(probablemente) Cairo, 1334] : 370 x 225 mm : Biblioteca Nacional de Austria, Viena. Colección de manuscritos. Cod. A.F. 9, folio 42 verso.

La opulencia en las cortes reales y la familiarización con el esplendor mundano de los imperios conquistados hicieron que los gobernantes árabes desarrollaran intereses humanísticos y artísticos y una tolerancia intelectual. En poco tiempo, el patrocinio de poetas y músicos se convirtió en una práctica común, en contraste con la antipatía de algunos de los primeros musulmanes hacia la música y los músicos.

Califas abasíes como al-Mahdi (que reinó de 775 a 785) y al-Amin (que reinó de 809 a 813) fueron conocidos por su afición a la música. En contraste con las quynat o cantantes esclavas que prevalecieron durante las primeras décadas, los artistas de las nacientes cortes eran refinados y distinguidos. Algunos de estos artistas fueron el príncipe Ibrahim al-Mahdi (779-839) e Ishaq al-Mawsili (767-850), así como el virtuoso del oud Zalzal, que murió en 791 y era tío de Ishaq.

ilustración del libro de canciones Mosul 1219 AD

Mosul, 1219. Ilustración del Libro de Canciones del año 1219. El original está en la Biblioteca Nacional de Egipto en El Cairo.

Contacto con el pasado clásico

El segundo proceso de transformación se caracterizó por el contacto de los eruditos del mundo islámico con los antiguos tratados griegos, muchos de los cuales probablemente recibieron la influencia del legado del antiguo Egipto y Mesopotamia. Este contacto se inició durante el siglo IX bajo el califa abasí al-Ma’mun, quien reinó de 813 a 833 y fundó Bayt al-Hikmah, literalmente, “la Casa de la Sabiduría”, una institución académica responsable de traducir al árabe un vasto número de clásicos griegos, incluidos los tratados musicales de los principales estudiosos de Pitágoras y las obras de Platón, Aristóteles y Plotino.

El resultado de esta exposición al pasado clásico fue profunda y duradera. La lengua árabe se enriqueció y amplió con la gran cantidad de tratados y comentarios sobre música escritos por destacados filósofos, científicos y médicos. La música, o al-musiqa, un término que viene del griego, surgió como una disciplina especulativa y como una de las ” al-ulum al-riyadiyyah”, o “ciencias matemáticas”. Además, los tratados griegos incluían una extensa nomenclatura musical, la mayor parte de la cual fue traducida al árabe y conservada en los usos teóricos hasta la actualidad.

Los tratados teóricos escritos en árabe entre los siglos IX y XIII establecieron una tendencia duradera en la tradición musical del Cercano Oriente e inspiraron a generaciones posteriores de estudiosos. Uno de los primeros contribuyentes fue Ibn al Munajjim, que murió en 912 y dejó una descripción de un sistema establecido de ocho modos melódicos. Cada modo tiene su propia escala diatónica.

Utilizados durante los siglos VIII y IX, estos modos recibían constantes alusiones junto con los textos de las canciones incluidas en el monumental Kitab al-Aghani, o Libro de los Cantares, de Abu al-Faraj al-Isfahani, que murió en 967.

kitab

Algunos de los principales teóricos de la era son al-Kindi, que murió en 873 y propuso la adición de una quinta cuerda al oud, un instrumento comúnmente utilizado por los teóricos para ilustrar relaciones de entonación y afinación. Además de proponer un sistema de trastes detallado para el oud, habló de las connotaciones cosmológicas de la música.

alfarabiOtro de los contribuidores más notables a la ciencia de la música fue Abu Nasr al-Farabi, que murió en 950 y es conocido por su famoso Kitab al-Musiqa al Kabir, o Gran Tratado de la Música, en el que presentó los diferentes sistemas de afinación, incluyendo una afinación diatónica a la que se agregaron ciertos microtonos, o intervalos “neutrales”.

Otros teóricos fueron Ibn Sina, o Avicena, que murió en 1037 y que fue también filósofo y médico, y Safi ad-Din al-Urmawi, que murió en 1291 y que basó los intervalos de los modos melódicos utilizados en su tiempo en una escala sistemática detallada que incorporaba pequeñas subdivisiones dentro de la escala pitagórica.

Contacto con el Occidente Medieval

El tercer proceso importante que influyó en la música árabe fue el contacto entre el Cercano Oriente islámico y Europa en la época de las Cruzadas, en los siglos XI, XII y XIII, y durante la ocupación islámica de España (713 a 1492). Este contacto tuvo un amplio efecto tanto en las tradiciones islámicas como las europeas. El movimiento hacia el oeste de la erudición científica hasta llegar a las universidades musulmanas de España influyó en el Occidente cristiano y promovió la traducción de obras árabes, incluyendo comentarios sobre fuentes griegas, al latín.

Aunque es difícil determinar con precisión la naturaleza y extensión del impacto musical de Oriente Próximo en la Europa medieval, estudiosos como Julián Ribera, Alois R. Nykl, y Henry George Farmer han argumentado que existió una influencia sustancial en áreas que van desde el ritmo y las formas melódicas a la teoría musical, la nomenclatura y los instrumentos. En el caso de instrumentos musicales, la influencia es perceptible en las derivaciones de los nombres: por ejemplo, laúd, de al-oud.

Al Andalus

Las contribuciones de la España musulmana a la música árabe fueron profundas y de largo alcance. La adaptación de los orientales a un nuevo ambiente físico y la introducción de la ciencia y la literatura oriental en un entorno de riqueza y esplendor, como en las cortes de Sevilla, Granada y Córdoba, fueron fuente de inspiración para la nueva vida artística de al-Andalus.

ziryab

Obra de Ludwig Deutsch, pintor austriaco (1855 – 1935)

Zaryab (Ziryab), quien murió alrededor de 850, fue un esclavo liberado que se trasladó de Bagdad a Córdoba, donde se convirtió en un respetado cantante, intérprete de oud y profesor de música.

Se dice que fue Zaryab quien compiló un repertorio de veinticuatro nawbat, (singular nawbah o nubah), cada uno de los cuales incluía varias piezas vocales e instrumentales en cierto modo melódico.

Se cree que los nawbat se relacionaban con las diferentes horas del día. La tradición nawbah fue llevada al norte de África por los musulmanes que fueron expulsados ​​de la Península Ibérica a finales del siglo XV.

La España mora también fue testigo del desarrollo de una forma literaria-musical que utilizaba temas románticos y textos en estrofas con refranes, distinta a la qasidah árabe clásica, que seguía un flujo continuo de líneas o de coplas utilizando una sola métrica poética y un sola terminación en rima.

La forma Muwashshah, que fue utilizada por los grandes poetas, también surgió como una forma musical y sobrevivió como tal en las ciudades del norte de África y en el Levante, una zona que abarca lo que se conoce históricamente como la gran Siria y Palestina. En esta área, el género Muwashshah se volvió muy popular, especialmente en Aleppo.

Turcos otomanos

El cuarto proceso importante que influyó en la música árabe fue la hegemonía de los turcos otomanos en Siria, Palestina, Iraq, las costas de Arabia, y gran parte del norte de África (1517-1917). Durante ese lapso de cuatro siglos, el centro del poder del mundo musulmán suní se desplazó a la corte otomana en Turquía, mientras que Irán emergía gradualmente como una entidad política, cultural y religiosa independiente que a la larga instituyó el chiísmo como la religión del Estado. Musicalmente, el período otomano se caracterizó por la asimilación gradual y el intercambio. La música árabe interactuó con la música turca, que ya había absorbido elementos musicales de Asia Central, Anotolia, Persia, la Siria medieval islámica e Iraq. Esta interacción fue más evidente en las grandes ciudades, en particular en Alepo, Damasco y El Cairo.

otomanos

El sama’i (o turco saz semai) y el bashraf (o pesrev), dos géneros instrumentales utilizados en la música turca de corte y en la música sufí religiosa, fueron introducidos al mundo árabe antes de finales del siglo XIX. Las formas instrumentales y posiblemente vocales y de danza fueron transmitidas parcialmente por los Mevlevis, una orden mística fundada en Konya, Turquía, en el siglo XIII. Conocida por el cultivo de la música y por sus famosos compositores y teóricos, esta orden se extendió a partes de Siria, Iraq y el norte de África. Por otro lado, en diversos centros políticos del mundo otomano existían bandas militares.

Con respecto a la teoría y la nomenclatura, los sistemas musicales árabes y turcos compartían algunas características. Los modos melódicos y las métricas de Turquía y el mundo árabe, en particular de Siria, siempre han tenido fuertes similitudes.

Contacto con el Occidente moderno

El quinto y más reciente proceso de transformación fue el contacto de la música árabe con el Occidente moderno tras la conquista napoleónica de Egipto (1798-1801) y la interacción cultural y política que se dio en el siglo XIX. Una de las primeras manifestaciones de la occidentalización del mundo árabe fue la importación de Muhammad Ali del concepto de banda militar europea a Egipto a principios del siglo XIX, así como la creación de escuelas militares en las que se utilizaban instrumentos y notación musical occidental.

Más adelante ese mismo siglo, con motivo de la apertura del Canal de Suez, Khedive Isma’il, que reinó de 1863 a1876, construyó la Ópera de El Cairo, que se convirtió en un hito histórico y un símbolo de la occidentalización del mundo musulmán de Oriente Cercano. El Teatro de la Ópera fue inaugurado con Rigoletto de Verdi, en noviembre de 1869, seguida de Aida, en diciembre de 1871. Isma’il, quien trató de europeizar Egipto, patrocinó y promovió la fama y el estatus social de los artistas egipcios, como la cantante Almaz (1860-1896) y el cantante ‘Abdu al-Hamuli (1843-1901).

En el siglo XX aumentó la presencia de la teoría, notación, instrumentos y actitudes musicales de Occidente.

instrumentos

Zurna-clarinete | Rebab-violín | Darbuka-riq | Qanun-piano | Oud-guitarra

También se desarrolló una manifestación artística que comenzó en el siglo XIX y que floreció en Egipto: el teatro musical. Obras dramáticas, principalmente de autores europeos, fueron arabizadas y presentadas con combinaciones de actuación, canto y, a veces, danza. Algunos de los artistas teatrales de la época fueron Abu Khalil al-Qabbani, que nació en Siria (1841-1902) y se presentó en la Feria Mundial Colombina de Chicago en 1893, y el egipcio Shaykh Salamah Hijazi (1852-1917), un cantante sufi y actor de teatro cuyas canciones teatrales fueron incluidas en las primeras grabaciones del mundo árabe.

Entre la Primera Guerra Mundial y finales de la década de 1920, surgió en El Cairo una nueva forma de teatro, un tipo de obra musical que por lo general combinaba comedia y vodevil y que era comparable a la opereta europea. Uno de los principales contribuidores a esta expresión musical fue el célebre compositor Shaykh Sayyid, que murió en 1923 y actualmente es considerado el padre de la música egipcia moderna.

Con el surgimiento de estados árabes independientes tras el dominio europeo, muchos gobiernos árabes aceptaron la música occidental como una manifestación artística y un componente de la educación musical formal. En muchas capitales árabes actuales, la música tradicional árabe y la música occidental se enseñan en las instituciones gubernamentales organizadas a manera de conservatorio occidental.

Rasgos unificadores de la música árabe

Actualmente existen varios rasgos unificadores de la música árabe. Uno de ellos es la íntima conexión entre la música y el idioma árabe, como lo demuestra el énfasis en el lenguaje vocal y el papel central que desempeña el poeta-cantante. Ejemplos de ello son los sha’ir, literalmente “poetas”, del Alto Egipto y que también existen entre los beduinos del desierto sirio, y los qawwal, literalmente “el que dice,” en la tradición libanesa de zajal o poesía folklórica cantada. Otro ejemplo de este vínculo es la práctica de musicalizar distintas formas literarias, entre ellas la qasidah y la muwashshah.

La música árabe tiene un refinamiento y complejidad en la melodía caracterizada por ornamentos y matices sutiles e intrincados. La melodía en la música árabe también incorpora microtonos, intervalos que no se ajustan a las divisiones de la música tradicional occidental.

El concepto de la melodía suele relacionarse con el sistema modal, un marco de organización conceptual ampliamente conocido bajo el nombre de maqam (maqamat plural). Cada uno de los maqamat se basa en una escala teórica, notas específicas enfatizadas y un patrón típico de movimiento melódico que en muchos casos comienza alrededor de la nota tónica de la escala, asciende poco a poco y finalmente descendie a la tónica.

maqam

Países cuya tradición musical se basa en el sistema de maqamat.

 

A pesar de que esta es la base de diversas composiciones musicales, algunos de los mejores ejemplos del esquema de maqam son los géneros de improvisación no métricos como el taqasim, un solo instrumental común en Egipto y el Levante, las formas vocales como layali y mawwal, y géneros religiosos como la recitación coránica y la qasidah sufi.

En Egipto y el Levante, los teóricos dividen la escala de octavas en pequeños microtonos comparables a los descritos anteriormente por al-Farabi y Safi al-Din. Existen varios tipos de micro-intervalos que han sido propuestos, como la división en comas, presente en algunas teorías sirias. Sin embargo, existe la concepción general de que los maqamat se basan en una escala de octavas referencial que consiste de veinticuatro cuartos de tono iguales. A pesar de la naturaleza esencialmente auditiva de la música árabe, la notación occidental está bien establecida y se utilizan símbolos adicionales.

La concepción modal y la organización de la melodía van acompañadas de un tratamiento modal del ritmo árabe. En la música árabe, los modos métricos se emplean en diversos “ritmos” conocidos por el nombre de iqa’at (singular ‘iqa’). Estos modos, que ejercen una influencia en la naturaleza del fraseo y los patrones de acentuación de una composición musical, son interpretados en instrumentos de percusión que forman parte del conjunto, como la tablah (derbake) y el riqq (una pequeña pandereta también llamada daff) . Cada iqa tiene un nombre específico y un patrón de golpes que varía en número desde dos hasta veinticuatro o más.

Obra de Gustavo Simoni

En la música árabe, y en la música de Oriente Cercano en general predominan las formas compuestas. Esas formas se basan en la conjunción de piezas instrumentales y vocales que comparten el mismo modo melódico. Las piezas individuales pueden variar en estilo, ser improvisadas o previamente compuestas, ser interpretadas por un cantante solista o un coro, o ser métricas o no métricas.

Las formas compuestas normalmente son conocidas por su nombre genérico local y por el nombre del modo melódico al que pertenecen. Algunos ejemplos son un repertorio iraquí típico de las ciudades y conocido por el nombre genérico de maqam, fasil de Siria, nawbah del Norte de África y waslah del Egipto previo a la Primera Guerra Mundial.

Otra característica unificadora de la música árabe contemporánea son los instrumentos utilizados, como el qanun, el oud, la nay y el violín occidental, presentes en la mayoría de las orquestas árabes urbanas. Además, ciertos tipos de instrumentos se asocian con eventos sociales específicos. Por ejemplo, los instrumentos de arco a menudo acompañan a la voz solista. En este caso, el cantante y el acompañante suelen ser la misma persona.

beduinaEl sha’ir beduino usa el rababah (un instrumento de una sola cuerda) para acompañar al género de canción romántica conocida como “ataba”, los poemas heroicos conocidos como “shruqi” o “qasid”.

Del mismo modo, el sha’ir egipcio utiliza el rababah para acompañar su recitación de la épica medieval árabe conocida por su héroe: Abu Zayd al-Hilali.

En la vida popular, los instrumentos de viento normalmente se tocan al aire libre; por ejemplo, el mizmar (un instrumento de viento de doble tubo) de Egipto y el tabl baladi (un gran tambor de doble cara) se utilizan en bodas y eventos festivos, sobre todo como acompañamiento de la danza. En las bodas libanesas, sirias y palestinas, el mijwiz (un tipo de clarinete doble) acompaña el dabkeh, un baile en línea.

Otros aspectos de la unidad en la música árabe se encuentran en la vida social y religiosa árabe. Puesto que el Islam es la religión predominante del mundo árabe, la recitación del Corán es la expresión religiosa por excelencia, que trasciende fronteras étnicas y nacionales. Esta forma no es métrica, se realiza en solitario y se basa en las reglas establecidas de Tajwid, los principios islámicos de la recitación. De igual importancia es el adhan o llamada islámica a la oración, que se escucha desde los minaretes a las horas del rezo en todo el mundo árabe y musulmán.

Las actuaciones sufíes de música y danza se han celebrado en privado y en público durante siglos en el norte de África y el Levante, así que la música sufí indudablemente ha recibido la influencia de diversas tradiciones vocales laicas.

Por último, los medios electrónicos modernos también han influido en la unidad musical árabe. El auge de la grabación comercial a gran escala alrededor de 1904, la aparición de las películas musicales en Egipto en 1932 y el establecimiento de estaciones de radio públicas en años posteriores promovió la creación de un público panárabe.

umHoy en día la palabra ughniyyah generalmente se utiliza para referirse a un tipo de canción interpretada con el acompañamiento de una orquesta que incluye tanto instrumentos árabes tradicionales como occidentales. Tal es el caso de celebridades como Muhammad Abd al Wahhab y Um Kulthum.

A pesar de esta unidad, el mundo árabe es también una tierra de contrastes musicales. En cierto sentido, la música árabe es la suma de las tradiciones musicales, cada una de los cuales tiene su propia naturaleza estética y cultural.

Desde una perspectiva más amplia, existe diversidad entre áreas geográficas más extensas. Por ejemplo, la música del norte de África, principalmente de Marruecos y Argelia, se diferencia de la música de Egipto y el Levante en cuestiones de entonación, modalidad, preferencia por ciertos instrumentos musicales y grado de exposición a y retención de la influencia musical andaluz. Del mismo modo, la música de Egipto se diferencia en cuestiones de ritmo y entonación de las tradiciones musicales generales de la Península Arábiga.

La individualidad también es palpable en las áreas geográficas más pequeñas. Por ejemplo, el grupo étnico Ginnawa de Marruecos tiene un estilo musical que está estrechamente relacionado con el África occidental. Las semejanzas incluyen el uso de ritmo sincopado y el énfasis en la percusión.

En Nubia y Sudán, la música emplea escalas de cinco tonos. En Kuwait y Bahrein, las canciones de los pescadores de perlas utilizan una voz masculina aguda acompañada de bajos graves, palmas polirítmicas e instrumentos de percusión, incluyendo una vasija de barro similar al tambor gatam del sur de la India. El ensamble chalghi de Bagdad que acompaña al canto maqam incluye instrumentos como el santur y el jawzah, que se asemejan a otros utilizados en las tradiciones musicales de Persia y Asia Central. En resumen, las prácticas musicales árabes y sus instrumentos musicales son un testimonio vivo de la historia árabe y de su rico y multifacético trasfondo cultural.

__________________________________________________________

Sobre el autor: 

ajracy

 

Ali Jihad Racy es músico, compositor y profesor de etnomusicología de la Universidad de California en Los Ángeles. Nació en Líbano y proviene de una familia de reconocidos artistas y académicos. Su libro más exitoso es “Making Music in the Arab World: The Culture and Artistry of Tarab” (Hacer música en el mundo árabe: la cultura y el arte del tarab), Cambridge University Press, 2003. Toca varios instrumentos como el nay y el buzuq. Se ha presentado en el Festival Beiteddine de Líbano y en Estados Unidos en escenarios como Carnegie Hall, Kennedy Center y Hollywood Bowl.

Ha compuesto y tocado con el cuarteto Kronos y la Orquesta Sinfónica de Sacramento, así como para películas y documentales. Algunos de sus discos son Ancient Egypt, Taqasim y Mystical Legacies.
__________________________________________________________

Fuente: Turath.org (Artículo publicado originalmente en “The Genius of Arab Civilization”)

Anuncios

Acerca de Giselle Habibi

Soy periodista, traductora y bailarina de danza árabe, pero ese es mi ego hablando. Mi yo interior es un espíritu despierto, un alma ecléctica que vive el presente apasionadamente. Creo que en la amplia variedad de habitantes de este mundo tenemos una fuente inagotable de maestros así como de compañeros para disfrutar el samsara. Desearía que cuidáramos mejor a la naturaleza y especialmente a nuestra familia humana, porque todos somos UNO y lo que pensamos, hacemos y decimos reverbera para siempre.
Esta entrada fue publicada en música y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Historia de la música árabe

  1. camii dijo:

    Amo-La-Musica-Arabeeee

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s