Las mujeres árabes y de Oriente Medio luchan por su propio cambio

A raíz de una publicación reciente en la que expresé que no me adhiero a la causa feminista actual me sorprendió ver cómo muchas feministas occidentales tienen la ingenua creencia de que salir a las calles a protestar en sus países logrará un cambio en las abominables prácticas anti-mujer en los países árabes y de Oriente Medio, como la ablación y los matrimonios forzados de niñas.

Considero que en esta época hay formas mucho más efectivas de hacer activismo que las marchas, que tienen CERO REPERCUSIÓN en el mundo real de las mujeres de estos países, cuyas leyes no pueden cambiarse de la noche a la mañana ya que son producto de una cultura totalmente distinta a la occidental y en ocasiones obedecen a preceptos religiosos.

¿Qué propongo hacer para ayudarlas de forma efectiva? Firmar peticiones a favor de los derechos de las mujeres en plataformas como Avaaz.com , Human Rights Watch , o apoyar a organizaciones que asisten a las mujeres para hacer sus propios negocios como http://www.cherieblairfoundation.org/middle-east-women-entrepreneurs/, https://www.indiegogo.com/projects/support-palestinian-women-embroidery-project#/ o https://www.globalgiving.org/projects/palestinian-women-farmer/

Para demostrar los cambios a favor de las mujeres que están ocurriendo en el mundo árabe y Oriente Medio, me di a la tarea de traducir este artículo de Rothna Begum, investigadora de la ONG Human Rights Watch sobre los derechos de las mujeres en Medio Oriente y el norte de África, publicado en Al Araby el 7 de marzo de 2018:

A pesar de los reveses a los derechos de las mujeres en todo el mundo en 2017, algunas de las reformas más interesantes e impulso positivo se dieron en Oriente Medio y el Norte de África.

Las mujeres tunecinas tienen nuevas protecciones contra la violencia. Las trabajadoras domésticas migrantes en el Golfo cuentan con nuevas protecciones laborales. Y la prohibición de conducir a las mujeres saudíes se levantará este año.

Este es un momento emocionante para las mujeres de Oriente Medio, pero en este Día Internacional de la Mujer, el camino hacia los derechos humanos de las mujeres en la región sigue siendo largo.

El crédito de los cambios en la región es para LAS DEFENSORAS DE LOS DERECHOS DE LAS MUJERES que se han enfrentado al acoso, la intimidación y el encarcelamiento por sus esfuerzos.

Y la lucha continúa. Desde diciembre, varias mujeres en Irán han sido arrestadas por protestar pacíficamente contra las leyes que las obligan a utilizar el hijab.

Arabia Saudita detiene y acusa a las mujeres que buscan poner fin al sistema de tutela masculina. Algunas mujeres viven en el exilio mientras que otras activistas prominentes como Azza Soliman y Mozn Hassan en Egipto siguen atrapadas por prohibiciones de viajar.

En cuanto a los avances positivos, el verano pasado Túnez, Jordania y Líbano derogaron sus leyes de exoneración de cargos por violación con matrimonio, siguiendo movimientos similares en los últimos años en Marruecos y Egipto. Estas reliquias de la época colonial habían permitido a los violadores no ser enjuiciados si se casaban con sus víctimas.

Sin embargo, Argelia, Bahréin, Iraq, Kuwait, Libia, Siria y Palestina aún tienen estas leyes, al igual que países en América Latina y otros lugares.

Oriente Medio y el Norte de África han tenido durante mucho tiempo la menor cantidad de protecciones legales contra la violencia doméstica, pero estamos dando vuelta a la esquina.

En 2017, Túnez adoptó una ley integral contra la violencia contra las mujeres que permite a las mujeres obtener órdenes de protección de emergencia y a largo plazo contra los agresores. Jordania modificó su ley de violencia doméstica de 2008 con algunas mejoras parciales, y en febrero de 2018 Marruecos aprobó una ley que reconoce la violencia contra las mujeres como una forma de discriminación basada en el género. Nueve países en la región ahora tienen leyes para frenar la violencia doméstica.

Pero aún hay lagunas legales.

La ley de Marruecos aún deja a la mayoría de las mujeres vulnerables a la violencia, ya que no permite a las mujeres solicitar una orden de protección sin presentar una acusación penal. Otros países mantienen disposiciones que requieren la obediencia de las mujeres a sus maridos o guardianes varones.

Los Emiratos Árabes Unidos no tienen una ley específica que penalice la violencia doméstica; en cambio, su código penal permite que un esposo discipline a su esposa o hijos menores, siempre y cuando no exceda los límites prescritos por la (ley islámica conocida como) Sharia.

En un paso positivo, Túnez derogó un decreto en septiembre que prohibía a las mujeres musulmanas registrar matrimonios con hombres no musulmanes, la primera acción de este tipo en la región. Su ley electoral enmendada que establece la paridad de género será estrenada en las próximas elecciones de este año, ya que los partidos políticos deben tener mujeres en sus listas de candidatos.

La Comisión Presidencial para las Libertades Individuales y la Igualdad ha revisado la legislación vigente para identificar disposiciones discriminatorias contra la mujer, incluidas las leyes desiguales de herencia, que han afectado particularmente a las mujeres de las zonas rurales.

Las mujeres invisibles de Oriente Medio, las trabajadoras domésticas migrantes, están empezando a obtener reconocimiento de sus derechos.

En 2017, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos aprobaron leyes sobre los derechos de las trabajadoras domésticas, estableciendo límites a su jornada laboral, un día de descanso semanal y vacaciones anuales pagadas, siguiendo el ejemplo de otros países de la región.

Estas leyes varían en la cantidad de protección que brindan, y siguen siendo más débiles que las protecciones de la legislación laboral para otros trabajadores, y su efectividad dependerá de su aplicación. Omán y Líbano, dos de los principales países de destino de los trabajadores domésticos migrantes en Oriente Medio, todavía no cuentan con protecciones laborales efectivas.

El impedimento más grave para los derechos de las trabajadoras domésticas migrantes en la región es el sistema kafala, que atrapa a los trabajadores migrantes al prohibirles cambiar o dejar su empleo sin el permiso de su patrón.

Sin embargo existe cierta esperanza para la reforma. En 2017, Arabia Saudita emitió un decreto para permitir a las trabajadoras domésticas cambiar de empleo en 13 situaciones, incluida la falta de pago durante tres meses. Y Qatar podría descartar su sistema kafala como parte de sus nuevos compromisos en virtud de un acuerdo técnico con la Organización Internacional del Trabajo.

Arabia Saudita, uno de los países que menos respetan los derechos de las mujeres, ha hecho algunas reformas a favor de las mujeres. En 2017, anunció que las niñas tendrán educación física en las escuelas estatales, las mujeres podrán ingresar a los estadios como espectadoras y, a partir de junio de 2018, las mujeres podrán conducir.

En abril pasado, Arabia Saudita prometió que las agencias gubernamentales pondrían fin a las aplicaciones “arbitrarias” de su sistema de tutela masculina, prohibiendo a las agencias estatales solicitar el permiso de un tutor masculino si no hay reglas que lo requieran.

Sin embargo, aún se requiere que las mujeres cuenten con el permiso de un tutor masculino para solicitar acceso a la educación superior, casarse, viajar al extranjero y obtener un pasaporte. Todavía no hay prohibiciones sobre la discriminación contra la mujer, y algunos empleadores continúan solicitando el permiso del tutor para contratar a una mujer, aunque la ley no lo exija.

Hay algunas buenas noticias para informar este Día Internacional de la Mujer, pero la discriminación y la violencia contra las mujeres en Oriente y el Norte de África sigue siendo generalizada y arraigada.

En particular, las leyes en toda la región relacionadas con el matrimonio, el divorcio, la custodia de los hijos y la herencia discriminan a las mujeres.

Los gobiernos de la región deben dejar de hostigar a las activistas de los derechos de las mujeres y llevar a cabo reformas serias para que todas las mujeres puedan vivir sin discriminación y sin violencia.

Si lo hacen, el próximo 8 de marzo tendremos más para celebrar.

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Acerca de Giselle Habibi

Soy la autora del libro Danza Oriental en Egipto, periodista, traductora y bailarina de danza árabe, pero ese es mi ego hablando. Mi yo interior es un espíritu despierto, un alma ecléctica que vive el presente apasionadamente. Creo que en la amplia variedad de habitantes de este mundo tenemos una fuente inagotable de maestros así como de compañeros para disfrutar el samsara. Desearía que cuidáramos mejor a la naturaleza y especialmente a nuestra familia humana, porque todos somos UNO y lo que pensamos, hacemos y decimos reverbera para siempre.
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